Arroz con costra vegano: un primer intento

El arroz con costra (arròs amb crosta / arròs amb costra) es un plato típico de la vega baja,  Alicante.

Hace un tiempo vi en un libro de cocina vegana llamado The healthy voyager’s kitchen, cuya autora es Carolyn Scott Hamilton, una receta con el título “No toad in the hole” que me inspiró para intentar hacer mi primera costra vegana. Esta receta del libro, que probaré algún día, consiste básicamente en hacer al horno unas salchichas con una especie de “costra” encima.

A pesar de que el arroz con costra nunca fue uno de mis platos preferidos, sino todo lo contrario (creo que sólo lo he comido un par de veces en toda mi vida…), al ver la foto de esa receta en el libro me vino a la mente este plato típico de estas tierras, y sentí curiosidad por si saldría algo parecido siguiendo la receta de esa costra. El verdadero reto de la receta era la puñetera costra, pues el resto era hacer el arroz con varios ingredientes: pimiento, garbanzos, unos embutidos veganos… y poco más.

Así pues, para hacer la “costra” utilicé los mismos ingredientes que utiliza Carolyn Scott para esa receta: una mezcla de tofu, leche vegetal y harina, añadiendo además azafrán para dar color y algo menos de una cucharadita de levadura química.

El resultado fue regular. Aunque teniendo en cuenta que era la primera vez que la hacía en toda mi vida… pues bueno. De sabor estaba bien, pero la costra no se parecía en nada a la “de toda la vida”. Faltó algún ingrediente que le hubiera dado cierta esponjosidad. Estoy convencida de que estudiando un poco las propiedades de ciertos ingredientes se puede conseguir un resultado muy bueno.

Por ello he decidido que esto sólo será un primer intento de quién sabe cuántos xD, pues en un futuro seguro que vuelvo a probar a hacer esta receta, pero variando los ingredientes de la costra para intentar conseguir un mejor resultado.

 

Costra

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Aloo Gobi

El aloo gobi es un plato típico de la India que tiene como ingredientes principales la patata (aloo) y la coliflor (gobi). Por lo que he leído, algunos de los ingredientes varían en función de la región, por lo se pueden encontrar muchas versiones del mismo plato, aunque todas ellas tienen en común la mayoría de ingredientes. Una de las recetas que es más fiel a la original la podéis encontrar en la web de Manjula’s Kitchen. Eso sí, utiliza ingredientes más difíciles de encontrar como pueden ser la asafétida o el mango en polvo.

Por ahora yo me conformo con una versión más sencilla, que no por ello es menos apetecible. Si queréis hacer un aloo gobi digamos “más auténtico” no os queda otra que investigar sitios donde puedan vender estos ingredientes más difíciles de encontrar o plantearos hacer un viaje a la India :).

Aloo Gobi 2

Ingredientes
(para dos personas aproximadamente)

  • 1/2 coliflor en ramitos
  • 1  patata grande cortada en dados pequeños
  • 1 cebolla
  • 4 tomates maduros, pelados y cortados en trozos pequeños
  • 1 taza de guisantes
  • 1/2 cdta comino en polvo
  • 1/2 cdta cúrcuma
  • 1/2 cdta de ajo en polvo
  • 1/2 cdta guindilla en polvo
  • 1/2 cdta garam masala
  • 1 trozo pequeño de jengibre fresco picado
  • 1/2 cdta de sal
  • cilantro fresco
  • jugo de limón, al gusto
  • aceite de oliva
  • agua

Elaboración

En primer lugar pela y trocea los tomates. A continuación colócalos en un cuenco junto con las especias (garam masala, guindilla, cúrcuma, ajo en polvo, comino), el jengibre troceado y la sal. Mezcla todo bien (puedes hacer que queden trozos de tomate o triturarlos de manera que quede hecho puré). Reserva.

En una sartén grande calienta aceite de oliva y saltea la cebolla y la patata durante unos minutos. Después agrega los ramitos de coliflor y los guisantes y reduce a fuego medio, añadiendo si es necesario más aceite.

Cuando la patata y la coliflor estén algo cocinadas, añade la mezcla de tomate y especias, añade el agua que sea necesaria y deja que se cocine, removiendo frecuentemente.

Reduce el fuego a bajo, agrega el zumo de limón y el cilantro fresco picado. Estará listo cuando se haya reducido el caldo, quedando un guiso seco. Sirve caliente y con más cilantro por encima.

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Macarrones guisados con seitán

Cuando era pequeña mi madre solía hacer unos macarrones guisados con carne. Era uno de mis platos favoritos. Estaban riquísimos, sobre todo si habían estado mucho rato guisándose, de manera que quedaban muy aplastados, casi deshechos. Había veces que sobraban y me los comía al día siguiente, y me parecía que estaban casi más buenos todavía.

Cuando dejé de comer carne olvidé por completo este plato, sin pararme a pensar que, como en otras tantas recetas, podía hacerlo perfectamente sin necesidad de carne. La verdad es que este es uno de esos platos sencillos que está igual de rico simplemente con el sabor del tomate, la cebolla y el laurel…  Por ello muchas veces cuando no tengo seitán a mano lo hago sin él.

En esta receta (como casi en todas las de pasta) utilizo el método del ojímetro, por ello no pongo cantidades precisas.

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Ingredientes

  • macarrones
  • 1 cebolla
  • tomate triturado
  • aceite de oliva
  • seitán troceado
  • hojas de laurel
  • agua

Elaboración

Picamos finamente una cebolla. La sofreímos en aceite de oliva durante unos minutos en una olla algo honda y a continuación añadimos el seitán troceado. Cuando éste haya cogido algo de color, añadimos el tomate triturado. A continuación vamos vertiendo agua y cuando hierva añadimos los macarrones y unas dos o tres hojas de laurel. Vamos vigilando y removiendo de vez en cuando para evitar que se queden pegados los macarrones.  Servimos.

Croquetas ibéricas

Hacía ya tiempo que tenía ganas de hacer unas croquetas caseras, y por fin el otro día me decidí. Hace un par de años probé a hacer unas con soja texturizada y el resultado fue una cosa bastante rara que poco parecido tenía con las croquetas.

Superado el trauma de las croquetas fallidas,  me dispuse a buscar varias recetas de las típicas croquetas de jamón para hacer una versión vegana. La verdad es que no me puedo quejar del resultado para ser las primeras que hago “en serio”, porque quedaron ricas y algo muy importante: ¡no se deshicieron! Ello se debe a la receta del rebozado, original de la genial web Creativegan (abajo indico el enlace), pues es un rebozado grueso y consistente.

Croquetas ibéricas, croquetas de jamón veganas, croquetas de no-jamón o como quieras llamarlas. Si no eres muy purista, ¡el nombre es lo de menos!

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Nota mental: NO utilizar nunca el flash. Todavía parecen más grasientas las croquetas… ejem.

Ingredientes

Con estas cantidades salen aproximadamente 20 croquetas, aunque la cantidad que salga va a depender sobre todo del tamaño y forma de las croquetas.

Para las croquetas

  • 1 cebolla mediana
  • 1 cda de margarina (30g) no hidrogenada
  • 3 cdas de aceite de oliva
  • 200g de jamón vegano o similar, o 200 g de tomates secos. (En cualquiera de los casos, troceado).
  • 3 cdas de harina
  • 2 vasos de leche vegetal sin edulcorar (1/2 litro)
  • nuez moscada
  • sal (opcional)

Para el rebozado, receta original de Creativegan:

  • 1/2 taza de harina de trigo
  • 4-5 cdas de harina de garbanzo
  • 1 cda de vinagre de manzana
  • 1 cdta de ajo en polvo
  • 3/4 de vaso de agua
  • pan rallado
  • aceite de girasol para freír

Preparación

Primero picamos la cebolla y reservamos. En una sartén grande ponemos la margarina y el aceite de oliva. Cuando la margarina se haya derretido con el aceite añadimos la cebolla y rehogamos durante unos 10 minutos. En este punto añadimos si lo deseamos una pizca de sal (dependerá de si el jamón vegano que que utilicemos o los tomates secos son salados o no).

Una vez rehogada la cebolla, echamos el jamón vegano en taquitos o los tomates secos en trocitos pequeños y cocinamos durante unos 5 minutos. Después añadimos las 3 cucharadas de harina y removemos muy bien, hasta que ésta se ponga amarilla.

Vamos añadiendo la leche vegetal (yo he utilizado de soja) poco a poco: primero se añade más cantidad de leche para “unir” todo  y después poco a poco sin dejar de remover. Añadimos la nuez moscada e iremos viendo que la mezcla cada vez va espesándose más.

Cuando veamos que la mezcla ya tiene una textura casi totalmente densa, la retiramos y vertemos en un recipiente donde dejarla enfriar. Esperamos un par de horas -o si sois tan impacientes como yo, esperad al menos a que esté templada- (también podemos dejarla hasta el día siguiente si queremos). Encima del recipiente ponemos un film para que la mezcla no se reseque.

Pasado el tiempo de enfriamiento, preparamos los ingredientes para el rebozado. La receta de este rebozado es de Creativegan como he indicado arriba, y es un rebozado súper crujiente, rico y resistente. Aunque podéis utilizar el rebozado que más os guste, pero os aseguro que con este quedan muy bien.

Colocamos en un plato hondo la harina de trigo. En un segundo bol ponemos la harina de garbanzo mezclada con el vinagre, el ajo y unos 3/4 de vaso de agua aproximadamente, de manera que quede una consistencia de crema más bien líquida. Y en un tercer plato hondo colocamos el pan rallado.

Con las manos o con una cuchara vamos cogiendo porciones de la mezcla de croquetas, dándoles forma con las manos (también se puede utilizar una manga pastelera con boquilla ancha) en forma de cilindro o redonda, como queráis.

Para el rebozado (recordad que debemos tener tres platos) seguimos un orden:

1) Pasamos las porciones por la harina de trigo, aprovechando para corregir su forma.

2) Después las pasamos por la mezcla de harina de garbanzo, con ayuda de un tenedor y escurriendo cada una de las croquetas.

3) Volvemos a pasar por la harina de trigo.

4) De nuevo las pasamos por la harina de garbanzo

5) Finalmente pasamos las croquetas por el pan rallado, procurando que queden bien cubiertas.

De manera que la secuencia a seguir es:

harina – líquido – harina – líquido – pan rallado

Finalmente podemos congelar las croquetas o freírlas en el momento en una sartén o cazo con aceite de girasol caliente. Las retiraremos cuando estén doradas, colocándolas en un plato o bandeja con papel absorbente.

Más cosas…

Podéis utilizar cualquier embutido vegano que os guste. En muchas recetas se suelen utilizar los tomates secos en los platos por su sabor salado.  Así que cualquiera de estas opciones es buena.

En las fotos que veis aquí empleé un embutido vegano de Deli Frys. Y acompañé el plato de un revuelto de patata, cebolla y calabacín.

 

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Chana masala

Este es uno de mis platos favoritos, pues desde que lo probé por primera vez hace meses creo que casi nunca pasa una semana sin que lo coma. Se llama Chana masala y es un plato típico de la India. Hay variaciones en la forma de prepararlo. A mí personalmente me gusta más bien seco, sin caldo; y que destaque sobre todo el sabor del jengibre.

Chana masala

Ingredientes para unas dos personas

  • 250 g de garbanzos cocidos
  • 1 cebolla mediana
  • 2 o 3 tomates, sin piel y más bien maduros.
  • 1 cda rasa de garam masala
  • 3 cdtas de jengibre molido
  • 1 cdta de cúrcuma
  • cilantro picado
  • 1 cda de zumo de limón
  • una pizca de sal
  • cayena (opcional)

Preparación

1. Pelamos y cortamos la cebolla en trozos pequeños. Ponemos aceite de oliva en una sartén y la sofreímos. Mientras, pelamos y troceamos los tomates.

2. Cuando la cebolla esté dorada añadimos los garbanzos y los trozos de tomate y mezclamos. A continuación añadimos las especias: garam masala, jengibre, cúrcuma (y cayena si queremos). Removemos muy bien.

3. Finalmente añadimos el zumo de limón, la pizca de sal y el cilantro y volvemos a remover todo. Dejamos unos 10 minutos a fuego medio-lento, vigilando que no se queme. Servimos caliente.

Comentarios

Podemos servirlo acompañado de arroz, cous cous, etc. La cantidad de especias es variable, ya que depende sobre todo del gusto de cada uno.

Espárragos con mermelada de cebolla

Esta receta es del libro Delicias veganas del chef Toni Rodríguez. En la foto que he colocado hice una variación de la receta: en lugar de utilizar pan de pueblo como base utilicé unos gofres de patata que había comprado, y en lugar de untar ajo, unté hummus.

Espárragos con mermelada de cebolla

Ingredientes (las cantidades son para unas 6 personas, como se indica en el libro)

  • espárragos (en el libro indica un total de 42, tocando a 7 por persona)
  • 5 cebollas
  • 3 cdas de azúcar moreno
  • 6 rebanadas de pan de pueblo, u otra cosa que se os ocurra y que sirva de “base”
  • 2 dientes de ajo o hummus, para untar
  • 12 tomates cherry
  • aceite de oliva
  • sal y pimienta

Preparación

1. Pelamos y cortamos las cebollas en rodajas finas.

2. En una olla rehogamos a fuego lento las cebollas con el azúcar moreno hasta reducir el agua y caramelizar el azúcar. Reservamos la mermelada resultante.

3. Hervimos los espárragos durante 30 segundos y los enfriamos inmediatamente en agua fría.

4. Calentamos un poco de aceite en una sartén parrillera y doramos ligeramente los espárragos. Retiramos del fuego y salpimentamos.

5. Servimos los espárragos sobre la base (rebanadas de pan o lo que sea), previamente untada con ajo o hummus, y depositamos sobre ellos un poco de mermelada, dos tomates cherry, aceite de oliva, sal y pimienta.